Fernando - ¡ hola ¡¿Cómo estas?
Carmen – De maravilla ¿y tú?
Fernando – Tranquilo
(Cerebro de Fernando – Estoy desesperado por conseguir una pistola)
Carmen – de hecho te ves mejor
(Cerebro de Carmen – apestas a “presidenzorro” y se ve que no duermes)
Fernando - ¡ Gracias !
(Cerebro de Fernando - ¡ Gracias !...perra)
Fernando – Tú siempre has estado preciosa
(Cerebro de Fernando – Engordaste un poco pero en esa cola si me formo dos veces)
Fernando – fue un placer saludarte, que bueno que estas bien
Carmen – Igualmente, cuídate
Fernando – ¿Por qué no me das tu numero de teléfono para quedar de acuerdo un día para salir y echarnos unas copas?
(Cerebro de Fernando – ¿Por qué no me das tu numero de teléfono para quedar de acuerdo un día para salir y echarnos unas copas? Y veo si puedo regresar contigo o de perdida darnos un acoston)
Carmen – Claro que si, es 9931-15-25-36
(Cerebro de Carmen - Claro que si, es 9931-15-25-98)
sábado, 21 de abril de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
3 comentarios:
Así nadie querría leer la mente(hipócrita) de alguien más.
Desgraciadamente todos tenemos al menos cierto grado de esta contaminacion
Me pareció interesante el diálogo en contrapunto. Quizá en una trama diferente -para la historia- y (en mi opinión) decantando algunas frases o expresiones, esto sería más próximo a un buen humor negro. Felicidades
Publicar un comentario